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Gripe A: prevención o intoxicación

Conferencia de Juan Torrontegui.

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Entrevista a Jesús M. Reina (por Alish)

Jesús M. Reina es abogado. En plena vorágine pandémica de la Gripe A, Judith y yo estábamos haciendo entrevistas a médicos para dar a luz el documental La gripe A o el Marketing del miedo.
( vimeo.com/7951734 ). Había mucha polémica en relación a una “supuesta futura obligación” para la vacuna de la gripe A, así como muchas dudas en relación a algunas leyes, como el famoso Decreto de Singapur. Por estos motivos pensamos que incluir en el documental la declaración de un abogado que pusiera luz sobre estas cuestiones sería importante.

CONTENIDO DE LA ENTREVISTA:

  • Vacunas y medicamentos. ¿son obligatorios? Minuto 0′46″
  • Ley 41/2002 básica reguladora de la autonomia del paciente. 1′50″
  • Ley orgánica 3/1986 de medidas especiales en materia de salud pública. 2′
  • Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe 6′
  • Real Decreto 1131/2003 por el que se crea el Comité Ejecutivo Nacional para la prevención, el control y el seguimiento de la evolución epidemiológica del virus de la Gripe. 7′
  • Responsabilidades. ¿Quien seria responsable ante un posible daño? 9′53″
  • Las dudas de la ministra de Polonia. 12′07″
  • Ley 1/2007 para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. 13′
  • Ley 29/2006 de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. (art. 24.5) 14′16″
  • La OMS y la declaración de Pandemia. 24′20″
  • Reglamento Sanitario Internacional. Recomendaciones de la OMS. 28′25″
  • El Decreto de Singapur. 34′30″
  • Reclamaciones de Responsabilidad Patrimonial contra fabricantes de vacunas con mercurio. 46′20″
  • Conclusiones 49′38″

ALISH
TimeForTruth.es

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Centinelas de la vida – Entrevista Miguel Jara (por Alish)

CENTINELAS DE LA VIDA

Entrevista efectuada el 5/11/09 para el documental “La Gripe A o El Márketing del Miedo” ( vimeo.com/7951734 )

Miguel Jara es escritor y periodista Free Lance, especializado en investigación y análisis de temas de salud y ecología.

TEMAS QUE SE TRATAN

  • LOS CENTINELAS DE LA VIDA
    La Sensibilidad Química Múltiple (SQM) (minuto1’34”)
    La Sensibilidad Electromagnética o Síndrome de las Microondas (8’)
  • LOS EDIFICIOS ENFERMOS (22’07”)
  • LA TOXICIDAD DEL MERCURIO (28’05”)
    Amalgamas dentales
    Las vacunas
  • EL MÁRKETING DEL MIEDO y el Tráfico de enfermedades (32’30”)
  • ENFERMEDADES ¿INVENTADAS? (34’37”)
    La OsteoporosisLas disfunciones sexuales femeninas
    Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
    Trastorno Oposicinista desafiante
    Incumplimiento terapéutico
    Fobia social
    Síndrome de las piernas inquietas
  • LA CREACIÓN DE PANDEMIAS (44’48”)
  • CHEMTRAILS (49’06”)
  • LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN / INTERNET (52’28”)

ALISH
timefortruth.es

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Las acusaciones contra las farmacéuticas van en aumento

Intervención de Teresa Forcades en la iglesia de los Jesuitas de Lluria.

Ciclo “Els dilluns dels drets humans”, 1 de marzo 2010

Teresa Forcades constata que las acusaciones contra las farmacéuticas van en aumento.

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Leganés planta cara a la contaminación electromagnética

Por Miguel Jara

El ayuntamiento de Leganés, Madrid, ha aprobado hace poco una ordenanza para regular las emisiones de contaminación electromagnética. Ha sido consensuada con el movimiento vecinal y tiene como principal objetivo la protección de la salud pública.

Se trata de la primera ordenanza del ámbito estatal español y de la única en el mundo que establece este sistema de control.

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¿Vacunar o no? una difícil decisión

¿Vacunar o no? una difícil decisión ¿Cómo afrontarla?

Conferencia de la doctora Lua Catalá, pediatra y homeópata. Celebrada en la Jornada de Salud Infantil y Vacunación, Feria de Biocultura, Barcelona, 1 de mayo de 2010

Organizado por la Liga Para la Libertad de Vacunación.

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Mecanismos de poder en el terreno de la salud y la enfermedad

El investigador y escritor español Jesús García Blanca acaba de publicar un libro titulado El rapto de Higea. Mecanismos de poder en el terreno de la salud y la enfermedaden el que realiza una crítica integral del actual modelo sanitario analizando los intereses políticos y económicos que lo sustentan y denunciando la poca credibilidad de una medicina cada vez más al servicio del poder y de los intereses de la industria farmacéutica y menos de las personas. En él cuestiona las bases de la medicina moderna explicando cómo se ha obviado -cuando no directamente censurado o perseguido- toda investigación y práctica que cuestiona las versiones oficialmente impuestas. Centrando su crítica en el hecho de que la versión oficial VIH/SIDA carece de base científica. Hemos hablado con él.

Gaditano afincado actualmente en Granada Jesús García Blanca es uno de esos activistas españoles –además de maestro- profundamente influenciado por el pensador y científico alemán Wilhem Reich y las ideas del Higienismo que lleva muchos años intentando desenmascarar los resortes del poder y cómo son las grandes corporaciones las que condicionan la práctica totalidad de las decisiones políticas y económicas del planeta así como los hábitos y comportamientos sociales a fin de que sirvan a sus intereses. Colaborador de diversos colectivos sociales -como Ecologistas en Acción, Sumendi y, muy especialmente, Plural-21. Asociación para el cuidado de la vida en un planeta vivo- es autor de numerosos artículos de divulgación sobre salud, ecología, educación y política en publicaciones especializadas como Energía, Carácter y Sociedad –revista editada por la Sociedad Española de Terapia Reichiana que desapareció en el 2004-, Cádizrebelde, La Haine, Rebelión,Mesetas.net, CNT o Profesionalespcm. Sin embargo quizás su mejor obra -apareció en diciembre del pasado 2009- sea El rapto de Higea (Virus Editorial), análisis global de los mecanismos de poder que actúan en el campo de la salud y la enfermedad con especial atención a problemas de ecología social, el peligro de la manipulación genética o el “montaje” VIH/SIDA. Un libro valiente como pocos que cuenta con un interesante prólogo de Pascual Serrano y que justifica sobradamente que hayamos decidido hablar con él sobre su contenido.

-Si no tiene inconveniente empecemos por explicar un poco el título… y el subtítulo del libro.
-Como sabe Higea es la diosa helena de la salud que fue raptada por Eurónomo, un demonio del mundo subterráneo que devora la carne de los muertos dejando sólo sus huesos… Quería que el libro tuviese un título literario sin dejar de reflejar el contenido. Y el rapto de Higea representa muy bien la idea de que la Salud ha sido secuestrada por el Poder. Tal es el enfoque que vengo empleando desde hace muchos años para los problemas que analizo: las relaciones de poder. De ahí el subtítulo, que tenía que ser más descriptivo.

-Pero ése no es su campo de trabajo profesional. ¿Qué le llevó entonces a escribir este libro?
-Estrictamente no, claro. Aunque mi interés por analizar los mecanismos de Poder empezó por el terreno educativo que sí es mi campo de trabajo profesional. Luego comencé a saltar a otros territorios colindantes o interrelacionados: la salud y la ecología. Al principio me aproximé desde un punto de vista muy teórico a través de los escritos de Michel Foucault principalmente y después, en sus aplicaciones prácticas, descendiendo a lo concreto hasta llegar a la manera de cultivar a mis hijos, mis propios hábitos de alimentación y mi forma de afrontar los problemas de salud que tienen mucho que agradecer a Eneko Landaburu y su estupenda labor de difusión del Higienismo.

Más tarde dos experiencias breves pero intensas me condujeron a este libro: en 1995 comencé a colaborar con Plural-21 lo que me ofreció la oportunidad de conocer planteamientos alternativos sobre salud, en particular sobre SIDA y cáncer; y en el 2000 formé parte del Consejo de Redacción de la revista digital Cadizrebelde. El compromiso de tener que entregar un artículo de análisis cada quince días me obligó a una continua reflexión sobre las estructuras de poder global que sirven de marco a los planteamientos de este libro.

Tardé algún tiempo en comprender que debía sistematizar todo lo que estaba aprendiendo. La idea surgió hacia el 2003 en relación con el concurso Pensar a contracorriente convocado por el Instituto Cubano del Libro pero en aquel momento no logré poner en marcha el proyecto que retomé unos años después a raíz de la entrevista que el programa Trebede hizo a Óscar, del colectivo editorial Virus. Al día siguiente hablé con él por teléfono y le hice una propuesta que tuvo muy buena acogida y que, tras un largo camino, se transformó en el texto final del libro.

-Algo que quizás sorprende es que pone muchas referencias bibliográficas. ¿Puede indicarme cuántas aproximadamente? ¿Y por qué tantas? 
-Un proceso de investigación consiste básicamente en el manejo de información. Considero que en mi caso a mayor cantidad de información mayor profundidad en el análisis y más posibilidades de conseguir un resultado satisfactorio. La bibliografía tiene aproximadamente unas trescientas entradas; y eso teniendo en cuenta que desde el comienzo me fijé como norma no citar ni recomendar libros que no hubiese leído. A esto hay que añadir numerosas reseñas recogidas en unas cuatrocientas notas al pie. En este último caso he optado por incluir unas pocas referencias de libros no leídos íntegramente para ser exhaustivo con las referencias. Debo decir en cualquier caso que gran parte de la solidez del libro se debe a las minuciosas exigencias de los correctores de la editorial Virus: Patric y Miguel.

-Puesto que ha buscado tantas fuentes, ¿qué aporta su libro de nuevo respecto de los ya publicados? 
-Creo que lo fundamental es la posibilidad de contemplar las cosas en un contexto global que puede conferir un sentido diferente a los datos tomados por separado. No conozco ningún libro en el que se combine tan a fondo la perspectiva política y la técnica; habitualmente suelen permanecer como campos de análisis separados. Mi intención ha sido adoptar una perspectiva política radical de transformación aplicada a los terrenos de la educación, la salud y la ecología, y apoyándome en investigaciones científicas críticas que durante siglo y medio han ido apareciendo en un campo que podemos denominar, en un sentido amplio, el conocimiento de lo vivo.

-Entremos en los contenidos: su libro abarca una gran cantidad de asuntos en campos aparentemente diferentes. Sin embargo se las ingenia para relacionarlos todos. ¿Cuál es la tesis general del libro?
-Lo que podríamos llamar el planteamiento de fondo es que la salud y la enfermedad son territorios privilegiados en los que se ejerce el poder. Así que lo que hago es exponer mi visión del poder y luego enfocar esa visión hacia el campo de la salud, que incluye la salud de la gente y la salud del planeta; es decir, lo que habitualmente llamamos Ecología pero que tiene estrechas relaciones con el terreno de la Educación.
Desgraciadamente los temas de salud permanecen intocables por parte de la inmensa mayoría de los movimientos críticos, incuso los más radicales.

-Considera que ha faltado una tradición crítica, especialmente desde la izquierda, en el terreno de la salud…
-Efectivamente. Cuando empecé a difundir información crítica sobre salud me preparé para un choque frontal con los servidores del modelo médico hegemónico. Pero lo que no esperaba encontrar era esa patética confrontación con la que consideraba “mi gente”. Gente que comparte con facilidad los planteamientos críticos cuando se refieren a cuestiones más puramente políticas pero que se aferran a interpretaciones estrictamente materialistas que colocan en los altares al progreso y a la ciencia, en particular a sus aplicaciones tecnológicas. Y no he mencionado a los altares por causalidad: la Ciencia ha sustituido a la Religión. Esto ha sido muy bien estudiado por el profesor Emmanuel Lizcano. Es una cuestión de fe y quien se atreva a poner en duda los dogmas de la ciencia es considerado automáticamente un hereje.

Una de las causas de esta situación aberrante es la falta de una tradición crítica –con pocas excepciones- en el campo de ciencias aplicadas como la Medicina. La gran paradoja de la ciencia en general y de la Medicina en particular es que se han replegado de tal modo a un comportamiento dogmático que han terminado representando lo contrario de lo que teóricamente debe ser la ciencia. Esto, sumado a la imposibilidad de contrastar resultados de investigaciones debido a la “protección” de las patentes, está vaciando de contenido el método científico y las reglas y procedimientos básicos de las ciencias.

-Hagamos entonces un recorrido por el texto siguiendo el orden que plantea. En la primera parte comienza por describir lo que entiende por una crisis generalizada en la salud.
-Creo que la salud es la capacidad del organismo para mantener el equilibrio y desatar en caso de necesidad procesos autocurativos, crisis de restablecimiento del equilibrio cuando se pierde. Es una visión dinámica que se inspira en el Higienismo y totalmente opuesta a la concepción oficial que concibe la salud como un “estado”. Los sistemas sanitarios no se ocupan de mantener la salud sino de gestionar las enfermedades… y, por supuesto, los remedios y los protocolos asociados a los tratamientos.

Pero, ¡cuidado!, no se trata sólo ni principalmente de un negocio de las multinacionales. Hay en juego otros mecanismos de poder probablemente más importantes: la manipulación de los discursos, la fabricación de verdades, la instauración de miedos y de oleadas de pánico, la imposición de modelos éticos y de comportamiento… Procesos complejos que unidos a la superespecialización de la ciencia, la aplicación irresponsable de la tecnología o la falta absoluta de participación de los ciudadanos en la gestión de su salud tienen como consecuencia el desolador panorama de deshumanización en el que vivimos.

-Dedica usted un capítulo revelador a las relaciones entre las instituciones, las empresas del ramo sanitario, las organizaciones no gubernamentales y los medios de comunicación; en especial con las revistas científicas. ¿Por qué?
-En el mundo de la globalización el Poder es global. Podemos llamarlo de muchas formas. Personalmente adopto en el libro la terminología de James Petras y su concepto de Poder Imperial. Partiendo de ese esquema analizo el aparato sanitario norteamericano y su complejo entramado de agencias y servicios que determinan las políticas sanitarias de la práctica totalidad de los estados y que vienen jugando un papel fundamental. Por poner un ejemplo cercano, en la fabricación de supuestas pandemias -como las sucesivas gripes- o el SIDA.

Entre esas instituciones y agencias destacan los Institutos Nacionales de Salud (NIH por sus siglas en inglés) -que podemos considerar el brazo investigador de la Sanidad Imperial y cuyos “hallazgos” sirven de base a ulteriores montajes o estrategias- y los Centros para el Control de las Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), brazo ejecutivo en cuyo seno se encuentra el Servicio de Inteligencia de Enfermedades (EIS), auténtica CIA de la salud con personal especialmente adiestrado e infiltrado en medios de comunicación, organizaciones sociales, empresas y agencias gubernamentales; incluso ocupando altos cargos.
Pero la influencia se extiende hasta las organizaciones internacionales. La misma Organización Mundial de la Salud (OMS) es un instrumento en manos de instancias de poder que incluye a las principales empresas multinacionales de la farmacia. A través de ella se controla a multitud de organizaciones autodenominadas “no gubernamentales” cuyo papel de limpiadoras de conciencia, difusión de las consignas oficiales y, en definitiva, de colaboración con la opresión ha sido objeto de análisis demoledores como los del antes citado James Petras, Eva María Durán o el colectivo Etcétera.

Otro asunto importante, quizás menos novedoso, pero que he procurado situar en su contexto, es el de los sobornos a médicos. Debo decir que en este asunto me interesa menos el hecho de que las multinacionales farmacéuticas compren el favor de determinados médicos para promocionar y vender sus productos que el hecho de que esas empresas influyan -controlando económicamente centros de estudio, escuelas, facultades o sociedades profesionales- en la formación de los médicos y en sus concepciones de fondo.
-¿Y el aspecto mediático?
-Partiendo del papel que los medios juegan en el contexto ya expuesto de poder global y que consiste en fabricar opinión pública e incluso, como dice Antonio Maira, en “fabricar emoción pública” dedico un capítulo extenso a analizar cómo actúan en el campo de la salud, asunto que me preocupa desde hace tiempo y sobre el que ya he publicado algunos artículos en medios de contrainformación como La Haine, Mesetas.net o el diario digital de la CNT.

Los medios generalistas utilizan como fuente para sus noticias sobre salud y medicina -y sobre la ciencia en general- las publicaciones científicas. Así, mientras los grandes medios de comunicación cumplen su función de adoctrinamiento del público general las publicaciones especializadas hacen lo propio con su público particular y a un nivel superior de complejidad… pero por eso mismo con mayor impunidad.

Las propias revistas científicas han publicado estudios que demuestran la influencia determinante de la industria farmacéutica y la censura que se ejerce sobre la publicación de estudios a través del sistema Peer review (o revisión por especialistas) que no es otra cosa que un filtro establecido por una élite de expertos que defienden los planteamientos oficiales y los intereses de las multinacionales. De este modo se garantiza que los científicos críticos en cualquier campo no tengan acceso a lo que se consideran publicaciones “serias” y que sus investigaciones o hallazgos puedan ser así fácilmente descalificados. Lo grave es que no se trata de un problema puntual sino estructural: las publicaciones científicas pueden considerarse auténticas “encíclicas” de la pseudoreligión de la modernidad: la Ciencia.

-¿Y en el caso de España?
-El caso de España es peculiar. En España tenemos las mismas grandes multinacionales que el resto del mundo civilizado: Bayer, Novartis, Abbot, Roche, Pfizer y otras. No existen datos públicos de la envergadura de su negocio pero en cualquier caso hablamos de miles de millones de euros. Lo que sí está claro es que la investigación, la formación y la información están en manos de la empresa privada; en esto no nos diferenciamos del contexto general. Un ejemplo reciente es el flamante acuerdo entre las administraciones estatal y andaluza con CITRE, una empresa española de capital privado estadounidense que declara investigar “nuevos medicamentos para el cáncer y las enfermedades raras”.

Sin embargo, en el terreno específico de las publicaciones científicas España se encuentra, a decir de los expertos, en una situación de crisis absoluta. Los científicos españoles prefieren publicar en revistas extranjeras y sólo acuden a las de casa cuando son rechazados o cuando sus trabajos son de baja calidad. Según Juan Aréchaga, catedrático de Biología Celular en la Universidad del País Vasco y director de The International Journal of Developmental Biology (revista española a pesar de su nombre), la situación es tan grave que las publicaciones españolas están abocadas a desaparecer en poco tiempo. Como dato significativo: del millar de revistas científicas españolas -de las que la mitad son de medicina- sólo 37 aparecen recogidas en el Journal Citation Report del 2008 que incluye un total de 6.598 revistas.

Este informe, elaborado por el Instituto para la información científica de Filadelfia, se ha convertido en el único evaluador del impacto de las publicaciones científicas en todo el mundo. Y lo más grave es que la evaluación de las publicaciones se traslada a los propios investigadores de modo que su prestigio se mide por sus publicaciones en las revistas seleccionadas por ese instituto.La consecuencia es que el producto final de las investigaciones no es un hallazgo científico, ni siquiera una patente, sino un artículo científico cuyo valor dependerá de la revista en que aparezca y de las veces que sea citado.

-En la segunda parte, que es la más técnica, llaman la atención dos temas: la crítica que hace de la ingeniería genética y el cuestionamiento de la teoría de la infección con todo lo que ello supone.
-Lo primero que hago es situar al lector en el contexto global, lo que denomino -apoyándome en el Dr. Heinrich Kremer- Macroecología y Microecología. Partiendo de la hipótesis Gaia –según la cual el planeta es un ser vivo- establezco el paralelismo: desde la perspectiva macroecológica. Los animales humanos somos así parte del ecosistema planeta Tierra pero al mismo tiempo -y ésta es la perspectiva microecológica- somos cada uno un ecosistema para multitud de microorganismos descendientes de las antiguas bacterias que hace miles de millones de años fueron responsables de la evolución hacia organismos más complejos. Tenemos pues que aprender a convivir a dos niveles: respetando el medio que habitamos y respetando también a los seres que nos habitan.

Después paso a analizar uno de los dogmas fundamentales del modelo médico hegemónico: la Teoría de la Infección. Una teoría que viene condicionando desde hace ciento cincuenta años la visión moderna de las enfermedades y, por consiguiente, de los tratamientos y las estrategias de prevención. Aunque existen precedentes antiguos la responsabilidad fundamental de este estropicio es de Louis Pasteur.

Sin embargo Pasteur plagió, malinterpretó, tergiversó y manipuló las ideas de su maestro Antoine Bechamp lanzando así a la Medicina por un camino radicalmente opuesto al que debió seguir con gravísimas consecuencias para la salud de la gente. Los diarios de Pasteur demuestran que “arregló” sus experimentos para que coincidieran con las ideas que quería demostrar; ideas erróneas y fraudulentas que, a pesar de todo, continúan vigentes en los libros de texto.

-Entonces, ¿cuál es su visión del papel de los microbios en las enfermedades?
-He dedicado mucho tiempo a analizar este asunto porque no es sólo una cuestión intelectual sino que determina comportamientos personales en relación con tu propia salud y la de los tuyos. En el libro planteo una síntesis de las teorías originales de Bechamp, los descubrimientos de Wilhelm Reich, los hallazgos de Ryke Hamer, los planteamientos radicales del Higienismo, la rigurosa investigación del Dr. Kremer y las teorías expuestas por Máximo Sandín sobre el papel de los virus en la evolución.

La evolución no ha sido una competición en la que han ganado los más fuertes sino un camino de miles de millones de años en el que los seres vivos han estado en constante interacción y en el que ha predominado la cooperación y la simbiosis. Sólo cuando el equilibrio se rompe las relaciones de cooperación pueden alterarse. A un nivel macroecológico estas alteraciones y desequilibrios son lo que conocemos como “problemas medioambientales” y la clave para evitarlas o reducirlas está en un replanteamiento de nuestras relaciones con el medio. A un nivel microecológico lo que resulta alterado es el organismo humano y los desequilibrios los conocemos como “enfermedades”. En este caso la clave para evitarlos o reducirlos está en un replanteamiento de nuestras relaciones con nuestros huéspedes biológicos. En ambos casos la revisión crítica no depende de un enfoque científico sino que es un problema de poder.

-El otro tema de calado y de indudable actualidad es el de la ingeniería genética…
-Quizás el capítulo más duro del libro -en muchos sentidos- es el que dedico a explicar las investigaciones en el campo de la Biología que aún permanecen apartadas de los canales oficiales y que, por supuesto, no se enseñan en la universidad.

Adaptándome a los límites propios de una entrevista sólo puedo decir que esas investigaciones ponen patas arriba muchos de los conceptos mecanicistas arraigados en este terreno. La visión aún dominante de lo vivo ha quedado obsoleta. Los hallazgos que proponen una estructura dinámica para los seres vivos y sus componentes fundamentales demuestran que son más importantes los procesos energéticos que el determinismo genético basado en la información.

Una consecuencia concreta de todo ello es que la propia denominación “ingeniería genética” es engañosa ya que parece crear la ilusión de que un organismo vivo es similar a una máquina que puede ser manipulada con seguridad y eficacia una vez conocidas sus piezas y su funcionamiento. Precisamente las recientes investigaciones ponen de manifiesto la enorme complejidad de lo vivo y la imposibilidad intrínseca de intervenir mecánicamente sobre los procesos vitales.

-Cierra usted el libro con un bloque de título explícito, Acción y rebeldía, que inicia con un capítulo dedicado a la educación que además lleva un título cuando menos sorprendente: La infancia: Estado de Sitio.
-Como le he dicho el propósito fundamental del libro es político, en el sentido original de la palabra que yo interpreto como organización de la convivencia. Esto exige responsabilizarse de actuar cuando uno cree que debe hacerlo, especialmente si te haces consciente de que sólo una minoría dispone de elementos para hacerlo. Entre mis primeras lecturas no literarias de hace treinta años se encuentra un autor que he venido releyendo permanentemente, Wilhelm Reich, cuya obra abarca campos tan aparentemente distantes como el psicoanálisis, la medicina, la biología animal o los fenómenos atmosféricos. Una cosa que aprendí con él es que cada modelo de sociedad genera en sus ciudadanos la estructura caracterial que precisa para perpetuarse. Y eso significa que cualquier intento de cambiar la sociedad pasa por luchar contra esos automatismos implantados desde la infancia; más aún, desde el nacimiento e incluso antes, en la propia estructura de carácter de la futura madre. Lo que analizo en ese capítulo es pues la raíz de un problema que ha preocupado a todos los estudiosos del poder a lo largo de la historia: ¿qué hace que la gente acepte obedecer, someterse, servir y renunciar a su responsabilidad y a su capacidad de decisión? La respuesta de Reich es simple y radical: la acción anti vida de los mecanismos creados por la sociedad para someter a los seres humanos hasta convertirlos en lo que él llama “esclavos de no importa quién”.
De ahí que la esperanza de conseguir un mundo mejor esté en los niños del futuro, en equiparlos con los recursos biológicos necesarios para poder romper con el círculo vicioso de la dominación.

-El grueso de esa parte -más de cien páginas- se lo lleva lo que denomina Caso SIDA. ¿Puede resumir la posición crítica que expone sobre este tema?
-Las cien páginas del libro son el resultado de un esfuerzo de síntesis para trasladar la información básica de un problema complejo y animar a que se profundice en él a partir de la bibliografía y los recursos disponibles en Internet. Pero podemos hacer aquí una aproximación muy esquemática.

Mire, lo que se conoce como “VIH/SIDA” es un montaje. Una construcción intencionada llevada a cabo por las agencias que hemos mencionado integradas en el aparato sanitario norteamericano con el probable apoyo de altas instancias de poder y con objetivos que aún están por precisar. Tanto las principales multinacionales de la farmacia como un determinado número de científicos sin escrúpulos han colaborado -en mayor o menor medida- a crear y mantener el montaje. Y su responsabilidad deberá dilucidarse un día en el terreno de lo delictivo criminal.

Aunque ese montaje ha generado enormes problemas de salud y sufrimiento, y también se apoya en antiguas enfermedades y problemas que nada tienen que ver con el contagio de un supuesto virus, en sí mismo no es una enfermedad con entidad patológica propia. No es cierto que el llamado VIH haya sido aislado y menos que se haya demostrado que “el VIH causa el SIDA”. Robert Gallo llevó a cabo un fraude intencionado falsificando los resultados obtenidos por su equipo. No es cierto que los conocidos como “tests del SIDA” sirvan como diagnóstico de supuesta infección; todos los “seropositivos” son falsos positivos puesto que no hay ningún VIH aislado. Los protocolos clínicos utilizados habitualmente para el seguimiento de los afectados (los llamados “recuentos de defensas” o “mediciones de carga viral”) son artefactos técnicos sin base biológica. En cuanto a los supuestos “tratamientos antirretrovirales” son potentes tóxicos tendencialmente mortales que están produciendo enormes problemas de salud y muchas de las muertes atribuidas al VIH.

-¿Puede ponernos ejemplos de acciones directas en relación con este tema?
-De las muchas acciones que he emprendido durante estos 16 años creo interesante destacar tres por su potencial de repercusión y porque continúan teniendo plena vigencia; de hecho las he ido retomando periódicamente procurando corregir los errores de estrategia y aprender de cada tropiezo para continuar luchando.
La más antigua fue la de solicitar amparo al Defensor del Pueblo de la comunidad andaluza. Después de numerosas gestiones y aporte de documentación el Defensor del Pueblo se negó a intervenir aduciendo que quien presentaba la queja no era un afectado directo por el problema. Algo más adelante decidí presentar una denuncia contra el Consejero de Salud de la Junta de Andalucía en la Fiscalía provincial de Cádiz y contra el Plan Nacional sobre SIDA en la Fiscalía General del estado. El primero no consideró que hubiese motivo para iniciar procedimiento alguno. La segunda vía está aún abierta y es mi propósito continuar las gestiones actualizando y ampliando la denuncia.

Por último, llevo tiempo realizando gestiones para conseguir que quien tiene la responsabilidad en el Ministerio de Sanidad de las políticas sobre SIDA responda sobre el soporte técnico que le permite ejercer esa responsabilidad; es decir, sobre qué base científica y técnica diseña el ministerio los programas de prevención, la estrategia informativa, las recomendaciones de tratamiento y demás protocolos clínicos. Por el momento la última y sorprendente respuesta ha consistido en indicarme el teléfono de consulta de la Cruz Roja

-¿Qué comentarios, reacciones o críticas ha recibido hasta ahora por el libro? 
-En general las reacciones han sido muy positivas; al menos por el momento. He recibido correos electrónicos y comentarios elogiosos en mi blog y algunas personas me han manifestado su agradecimiento cara a cara durante la presentación del libro o en charlas posteriores. El texto ha tenido buena acogida por parte de autores (algunos citados en el libro sin que tuviésemos relación previamente) a los que tengo enorme respeto por su sentido crítico y por su obra. Y he recibido algunas invitaciones para presentarlo en ámbitos tan distintos como la Semana del libro anarquista de Valencia y las Jornadas de Medicina y Filosofía de la Universidad de Sevilla. Y un par de propuestas para editar el libro fuera de España.

En el lado negativo sólo puedo mencionar algunas descalificaciones y amenazas de denuncia en comentarios anónimos a mis artículos publicados por Kaos en la red.

-¿Por qué cree que le está ocasionando más críticas el Caso SIDA como ejemplo que el extenso y duro análisis previo que finalmente ilustra aplicándolo al SIDA?
-Desde mi punto de vista pueden existir dos tipos de razones: en primer lugar creo que las reacciones a corto plazo se producen siempre a un nivel más concreto y emocional; los razonamientos abstractos o generales exigen más tiempo de análisis o una mayor profundización. En segundo lugar -y recogiendo motivos que ya he avanzado- existe una mayor facilidad en los movimientos críticos para abordar temas políticos que para entrar en cuestiones científicas o técnicas. De modo que las ideas expuestas sobre todo en la primera parte del libro -que es la más política o filosófica- pueden compartirse con cierta facilidad pero al ir precisando, al ir aplicando las ideas a cuestiones concretas en el campo de la ciencia y, en particular, de la Medicina comienzan a funcionar los prejuicios, las consignas implantadas desde los engranajes del poder.

Lluís Botinas

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Juan Gérvas: “la industria farmacéutica ha perdido aún más credibilidad que la OMS”

Artículo escrito por Miguel Jara para la revista DSalud / Julio-Agosto 2009

Discovery DSALUD se anticipó varios meses a organismos y medios de comunicación en su denuncia pública y reiterada de que la supuesta pandemia de gripe A era un montaje y de que no iba a tener lugar, que se trataba de una estrategia hábilmente urdida a nivel mundial para vender vacunas no sólo ineficaces sino peligrosas. Pocos lo creyeron pero el tiempo ha dado la razón a la revista, referencia mundial hoy a nivel hispano en el ámbito de la salud. Pues bien, hay que decir que no estuvo sola en su denuncia y que hubo otros medios, organismos y profesionales de la salud que finalmente contribuyeron a desmontar la trama. Es el caso del médico español Juan Gérvas con quien hemos tenido oportunidad de conversar sobre ello.

La “pandemia” de gripe A –o, mejor escrito, su inexistencia- es para muchos uno de los mayores escándalos de la historia de la Medicina. Solo que al mismo tiempo se ha observado un fenómeno sin precedentes: pese a la enorme campaña de miedo orquestada por los laboratorios farmacéuticos, las altas instituciones sanitarias y los gobiernos los intentos de vacunación masiva fracasaron. Algo que en parte fue posible por la insumisión propugnada por un sinnúmero de profesionales sanitarios ante lo que estaba sucediendo. Uno de los cuales fue el Dr. Juan Gérvas, profesor de Salud Pública en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid que además ejerce como médico general rural en la sierra norte madrileña y es uno de los que llegaría más lejos pues si durante toda la “epidemia de miedo” de la gripe A escribió varios artículos de denuncia y llamamiento a la calma ahora exige que la ministra Cristina Jiménez y los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas sean encausados judicialmente para exigirles responsabilidades por la compra con dinero público de las enormes cantidades de vacunas y antivirales con las que se pretendía encarar una “pandemia” que no existió más que en la mente de quienes tienen intereses nada ocultos.
Nacido en Lorca (Murcia) Juan Gérvas pasaría su infancia sin embargo en Badajoz hasta que decidió estudiar Medicina trasladándose para ello a Valladolid donde también hizo la tesis doctoral. En la actualidad vive y trabaja en Buitrago de Lozoya, pueblo de la sierra norte madrileña desde donde también coordina un grupo científico de investigación y análisis de la organización y actividad de Atención Primaria conocido como Equipo CESCA (www.equipocesca.org).

-Permítanos antes de nada que le interroguemos brevemente sobre su experiencia vital ahora que acaba usted de jubilarse formalmente aunque sepamos que sigue muy activo. ¿Cómo empezó?
-Bueno, tras obtener el título de Licenciado en Medicina en Valladolid empecé a dar clases como profesor de Anatomía mientras hacía la tesis doctoral. Vine a Madrid a continuar unos trabajos sobre el cerebro, tanto en animales como en laboratorio, pero lo dejé por la frialdad del tema y ejercí como médico general más de veinte años en la zona de Cuatro Caminos. Hasta que mi mujer y yo, que también es médico, decidimos venirnos a vivir a la sierra de Madrid a trabajar como médicos rurales cuando nuestros cuatro hijos se fueron de casa. Así que hasta enero pasado he sido el típico médico generalista que hace de todo; desde sacar un diente a un niño hasta poner una escayola, tomar una muestra vaginal, poner inyecciones, hacer análisis, ejercer de pediatra, practicar la cirugía menor –es decir, eliminar verrugas y lipomas, abrir y limpiar abcesos, tomar biopsias, extirpar tumores…-, cuidar a moribundos, visitar a domicilio a enfermos crónicos, recibir a sus familiares a horas intempestivas, trabajar con los alcaldes, maestros y dirigentes de asociaciones, etc. Compatibilizando todo ello con la docencia en la universidad.

-¿Y ahora que se ha jubilado formalmente? Porque dudamos que vaya a quedarse sin hacer nada dado su pasado…
-Me seguiré dedicando a la investigación y a la docencia. Ampliaré mi número de publicaciones científicas -que es ya de varios centenares- y seguiré impartiendo clases colaborando tanto en la Escuela de Salud Pública de la Universidad Autónoma como en la Escuela Nacional de Sanidad en Madrid.

-Bien, si le parece hablemos de la farsa de la gripe A. Usted dio hace poco un salto cualitativo al exigir que se determine si la ministra de Sanidad y sus asesores así como los consejeros de Sanidad de las comunidades autónomas incurrieron en responsabilidades penales en este caso. Y lo hizo además públicamente con un texto titulado Razones para pedir el procesamiento político y penal de la Ministra y de los Consejeros de Sanidad de España por la gestión de la crisis de la gripe A en el que, entre otras muchas cosas, decía que pueden haberse producido “probables daños en la salud pública” además de un “mal uso de caudales públicos”. Agregando que formalizar esa denuncia a nivel penal aportando datos e informes concretos “no es difícil”. ¿A qué datos e informes se refería?
-Le pongo ejemplos. Existe daño a la salud pública cuando las mentiras contadas han llevado a un probable aumento del número de abortos y disminución de los embarazos. Porque muchas mujeres, espantadas ante las noticias falsas que se difundieron sobre la mayor mortalidad de la gripe A respecto a otras gripes, decidieron abortar o retrasar el embarazo. Otro ejemplo: la vacunación masiva con una vacuna, la de la gripe estacional, a sabiendas de que era innecesaria. Otro: el sobreuso de antibióticos ante la amenaza de neumonías excepcionales. Obviamente hay más. En cuanto al mal uso de caudales públicos es evidente. Un mero ejemplo: se ha gastado injustificadamente una cantidad de dinero enorme en reformar estructuralmente los servicios de Urgencias y otros departamentos ¡sólo para atender específicamente a la gente que se supone iba a resultar afectada por la gripe A! Y no son, insisto, más que simples ejemplos.

-No es muy habitual que un médico exija posibles responsabilidades penales a las máximas autoridades sanitarias de un país. Su artículo lo escribió a título individual pero, díganos, ¿ha recibido o está recibiendo adhesiones? Y si es así, ¿le apoyan otros profesionales sanitarios? Por otra parte, ¿piensa ejercer acciones legales solo o en compañía de otros?
-He recibido muchos mensajes de apoyo. De personas a nivel individual y de asociaciones. Y muchos me han preguntado sobre el particular. Bueno, pues les he pedido que esperen hasta el final de la primavera. En abril o mayo podré decir algo más.

-Quizás el mayor foco de interés esté hoy en demostrar que hubo presiones de los laboratorios farmacéuticos sobre la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que ésta elevara el nivel de alerta. Quizás la investigación que ha decidido impulsar el Consejo de Europa sea eficaz. ¿Cómo lo ve usted? ¿Cree que esa investigación dará resultados?
-No me interesa tanto la influencia de las farmacéuticas en la OMS como su falta de independencia y criterio científico. Además quizás todo haya sido iniciativa de la gran industria farmacéutica pero también ha tenido mucho que ver el ansia de protagonismo de algunos miembros de la Organización Mundial de la Salud y su necesidad de contar con más fondos. A mi juicio no es tanto un problema de corrupción en sí como un problema de falta de independencia y criterio científico por parte de la OMS.

-¿Sabía que dos parlamentarios españoles -Fátima Aburto del PSOE y Agustín Conde del PP- han intentado boicotear el trabajo de investigación de Wolfgang Wodarg en el Consejo de Europa? Habían firmado el texto inicial pero luego se desmarcaron por considerarlo “demasiado duro”. ¿Qué opina de ello?
-Que entre los políticos también hay personas no independientes y corruptas. Mire, quiero recalcar que la preocupación sobre la gestión de la presunta pandemia de gripe A por la OMS es ya mundial.

-¿Tiene conocimiento de si es verdad que la industria farmacéutica financia discretamente a los grandes partidos políticos, incluidos los españoles, como se afirma hoy en círculos generalmente bien informados? ¿Podría ello explicar actitudes como la de esos dos parlamentarios?
-En Alemania se publicó un estudio impresionante sobre la influencia en los parlamentarios europeos de los lobbies o grupos de presión que financian las distintas industrias. No olvide que en Bruselas -sede del Parlamento Europeo- es legal y habitual la existencia de estos grupos para influir en las decisiones de los políticos. En cuanto a España sólo puedo decirle que hay pocos datos, mucha corrupción y escasa transparencia. Todo lo que podamos decir pues sobre eso es especulativo. Una pena.

-El papel de los grandes medios de comunicación en todo el mundo fue decisivo para expandir el miedo a la gripe A. Lo que no sorprende demasiado porque muchos de ellos son acríticos desde hace décadas con los laboratorios. ¿Sabe usted hasta qué punto la industria farmacéutica controla los medios de comunicación?
-Bueno, ha habido excepciones. Alguna notable como el artículo que publicó la Defensora del Lector de El País. Pero es verdad que la mayoría de los medios de comunicación están entregados, por interés o ignorancia, a la industria. Por ejemplo, parece que Roche reunió en Basilea en agosto del 2009 a la “crema” de los periodistas de salud de los medios más prestigiosos del mundo para hablarles del Tamiflú; con todos los gastos pagados, por supuesto. Pero lo peor es que al público le encantan las truculencias que destacan los medios. Por ejemplo, con la gripe A cada muerte en el verano fue un espectáculo gratamente visto por los oyentes/televidentes/lectores. A la población le gusta que los medios le metan miedo con algo como la gripe A. No hay pues un solo villano. Villanos lo somos todos; por activa o por pasiva.

-La OMS ha quedado claramente desprestigiada con el escándalo de la gripe A pero, ¿hasta qué punto ha afectado también a instituciones como la FDA (la agencia estadounidense de medicamentos y alimentos), la EMEA (su homónima europea) o la AEMPS (la agencia española)? ¿Cree que están igualmente cooptadas por los grandes laboratorios? Y en tal caso, ¿qué habría que hacer para afrontarlo?
-La OMS quedó ya tocada con la gripe aviar y hoy su prestigio es muy escaso. De hecho ése es su problema actual: no recibe fondos por esa falta de prestigio. Respecto a las otras instituciones baste decir que la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) es desde su fundación parte de la Comisión de Empresa e Industria de la Unión Europea y no de la Sanidad y Consumidores. Pero el problema es más grave y general porque se apoya la investigación pero después se toleran patentes de medicamentos que buscan sólo evitar la competencia y la innovación ajena.

-¿No cree que es finalmente la propia labor médica la que está hoy constantemente en entredicho debido a la mala influencia de la industria?
-La industria farmacéutica ha perdido aún más credibilidad que la OMS. Hace 50 años era apreciada. Hoy se ve a la altura de la industria del tabaco. Y es verdad que la medicina ha ido perdiendo independencia debido a la excesiva influencia en ella de no sólo de la industria farmacéutica sino también de la alimentaria, la tecnológica, la de servicios…

-Cierto. Y es sólo la industria farmacéutica la que de verdad ha sido investigada. Por eso hoy no sólo se debate averiguar su influencia sino también la de otros sectores. La Comisión de Competencia de la Unión Europea investiga desde hace años el falseamiento de las leyes de libre competencia por parte de numerosas multinacionales.
-El mayor enemigo del capitalismo es el capitalista. Ya he comentado el uso abusivo de las patentes que hoy se emplean para bloquear la competencia y la innovación. Con la actual perversión del sistema se está logrando lo contrario de lo que se pretendía.

-¿Qué se debería hacer a su juicio con el actual sistema de patentes de medicamentos? ¿Acabar con él o reformarlo?
-Habría que reformarlo para devolver a las patentes el sentido original… o eliminarlo.

-Vivimos un proceso de “medicalización” creciente de la vida. Es como si todo el mundo tuviera necesariamente que estar o sentirse enfermo para poder venderle remedios farmacológicos. A la industria se le acusa ya de exagerar dolencias y hasta de inventarse enfermedades.
-Es verdad. En su afán de ampliar el mercado algunas industrias y profesionales han apostado por crear enfermedades imaginarias -disease mongering las llaman los anglosajones- para las que se producen fármacos innecesarios. Es el caso de todo lo que hay de excesivo en torno al colesterol y su tratamiento. Y de la hipertensión. Y de la osteoporosis. Y sobre las mil falsas enfermedades con las que se enloquece hoy a la población. Un poco al estilo de lo que la OMS ha hecho de transformar una gripe leve en una temible.

-Se habla mucho de prevención y hábitos sanos de vida pero se ha llegado también al absurdo de ¡la industria de la prevención! Hoy se aconseja ya tomar productos para prevenir posibles patologías…
-Sí, pero no hay que confundir prevención con perversión. Un buen ejemplo de prevención perversa es lo que se ha hecho en España con la gripe A, los antivirales y las vacunas. Hay todo un mundo de intereses en torno a la prevención pues ese campo es todavía más amplio que el de la enfermedad. Los médicos tenemos ahora poder para definir lo que es la salud y eso es terrible. La prevención traslada fondos y esfuerzos de pobres a ricos, de enfermos a sanos y de ancianos a jóvenes. Justo lo opuesto a lo que debería hacer el sistema sanitario. Para todo tipo de industrias y para los médicos la prevención es tierra de promisión. Cada vez más intervenciones, más inútiles y más peligrosas. Casi todo lo que se hace de prevención carece de fundamento científico y a menudo causa daños inmensos.

-¿Hablemos pues de prevención real. ¿Qué estilos de vida debemos fomentar para prevenir verdaderamente las enfermedades?
-Lo más importante es ser optimista, reír y sonreír, tratar de ser feliz. Y ser solidarios con los que nos rodean; cerca y lejos. Comprometerse con el trabajo digno y que guste. Disfrutar con la comida y con la compañía de amigos y de familiares. Y obviamente evitar los médicos y los medicamentos… excepto en casos de verdadera necesidad.

-Los grandes laboratorios realizan cada vez con mayor frecuencia sus ensayos clínicos en países “en vías de desarrollo”. ¿Por qué?
-Porque allí son más económicos, el control es menor y la mayoría de los ensayos clínicos los organiza y financia la propia industria farmacéutica. Y sabemos que ese patrocinio mejora siempre los resultados a favor del producto estudiado por varios motivos. Por ejemplo, todos los ensayos clínicos de la vacuna contra el virus del papiloma humano los patrocinaron los productores de la misma. En cuanto a la gripe común no se han hecho ensayos clínicos de varios años de duración porque los patrocina la industria y a ésta  no le interesa. Muchos médicos sabemos que la vacuna de la gripe común vale de poco; pero ¡si ni siquiera se sabe cuánto dura su presunto efecto! Hacen falta ensayos clínicos independientes. No es aceptable que sea la propia industria farmacéutica la que se autocontrole.

-Los grandes laboratorios presumen de caracterizarse por la investigación y la innovación pero se les acusa de gastarse en realidad mucho más dinero en marketing y promoción que en investigación. Durante años se nos ha asegurado que un fármaco cuesta desarrollarlo de media unos 800 millones de dólares pero ahora hay quienes denuncian abiertamente que esa cifra está muy inflada. Además la inmensa mayoría de los medicamentos que se están patentando en los últimos años como “nuevos” no son más que variaciones mínimas de fórmulas ya existentes para prolongar las patentes.
-Es cierto. La industria farmacéutica se gasta muchísimo dinero en publicidad y marketing promocional de todo tipo. Y encima esos gastos son “deducibles” por lo que al final los pagamos todos nosotros. Y es verdad, lamentablemente, que hay poco de nuevo en lo que la industria promueve. Ahora bien, no olvidemos el papel de los gobiernos. Son éstos los que aprueban y financian esos medicamentos que no aportan nada nuevo (excepto un precio astronómico). Los políticos son cómplices pues de todo este negocio. Y hasta cierto punto esclavos de un mercado farmacéutico que sólo en parte cumple su función social de hacer ricos a los accionistas al tiempo que más sanos a los consumidores.

-¿Es cierto a su juicio entonces que la industria controla todo lo relacionado con el medicamento y la sanidad y que -por explicarlo de una manera gráfica- está en el vértice de la pirámide del sistema sanitario y todo gira en torno a sus intereses? Porque siendo así, ¿quién le pone el cascabel al gato, cómo va a poder cambiarse ese modelo de relación si los gobiernos trabajan en connivencia con los grandes laboratorios?
-El problema es general, de un modelo capitalista sin freno en el que prima la codicia de los accionistas. El mercado se come al hombre. Son las industrias en su conjunto las que nos gobiernan de facto. Y recordemos que la industria farmacéutica es sólo una más entre las interesadas en el negocio de la salud. No olvidemos a la industria alimentaria, a la de las tecnologías o a la de los servicios como antes dije. El resultado final es que la Medicina se ha tornado peligrosa y la actividad médica ya es ¡la tercera causa de muerte en Estados Unidos! Un conocido sociólogo dijo que “los pacientes son el combustible del sistema sanitario” y por desgracia es cierto. Los ciudadanos tenemos el deber de exigir un mundo humano, sensible a las necesidades de las poblaciones y no a la codicia de los accionistas.

-En Discovery DSALUD hemos denunciado abiertamente la labor de los llamados “visitadores médicos” y cómo en realidad “compran” a los médicos pagándoles incluso con dinero en metálico. ¿Es cierto que usted no recibe a los visitadores médicos de los laboratorios? ¿Por qué? ¿Es una práctica que empieza a generalizarse entre los médicos o siguen siendo rara avis los que actúan así?
-La industria insiste en emplear visitadores porque sabe de la importancia de la relación personal, con o sin regalos ilegales. Desde luego es mejor no recibirlos y obtener información previa y continua de fuentes independientes. En España calculo que sólo alrededor de un 10% de los médicos se niega a recibir a los visitadores. Yo soy miembro fundador de la Plataforma No Gracias, movimiento español de rechazo a las prácticas fraudulentas de las industrias con los médicos. También soy miembro del movimiento internacional Healthy Skepticism que promueve relaciones sanas con las industrias; en este caso pertenezco al grupo directivo.

-La última modificación de la Ley del Medicamento prohíbe cualquier dádiva a un médico por parte de los laboratorios. ¿Sabría decirnos hasta qué punto está incumpliéndose la ley? ¿Qué ha de hacerse en su opinión para acabar con esta situación?
-No tengo datos pues como ya le he comentado ni siquiera recibo a los representantes. Oigo cosas que van en contra de la ley pero parece que las autoridades las consienten. En mi opinión hay que cambiar el modelo de relación con las industrias e ir a convenios generales que permitan la administración y gestión a través de institutos y autoridades independientes.

-Le pregunto como miembro fundador y activo de la Plataforma No Gracias de profesionales sanitarios por la ética en las relaciones con la industria: ¿en qué estado se encuentra su funcionamiento y cuáles son las propuestas de cambio de esta organización?
-Mantenemos actividades de información a los compañeros y publicamos todos los meses un informativo. Y promovemos relaciones transparentes y sanas; nunca directas sino a través de comités independientes de docencia e investigación.

-Durante los últimos años ha aumentado la iatrogenia causada por los fármacos. ¿Lo ha notado usted en su práctica cotidiana? ¿Qué explicación tiene este aumento y qué debe hacerse para atajarlo?
-Cada vez se actúa farmacológicamente antes -incluso en problemas menores- y con más intensidad por lo que no es raro que esa agresividad termine en mayores y más frecuentes problemas.

-¿Cuándo cree que caminaremos hacia una medicina que integre los conocimientos clásicos de la medicina convencional y las terapias biológicas o naturales?
-Las terapias alternativas y complementarias son interesantes siempre que no lleven al empleo de las mismas técnicas de charlatanes que vemos en las terapias convencionales. Hay que evitar a los charlatanes en ambos lados de la Medicina, la oficial y la alternativa. Los charlatanes prometen cosas imposibles como salud para todos, prevención para todo, vida casi inmortal sin sufrimiento, etc. Ya hay un fuerte movimiento mundial de búsqueda de una Medicina centrada en el paciente y en su sufrimiento. Y ahí pueden darnos lecciones los de las medicinas alternativas.

-Díganos para terminar cuáles son a su modo de ver los mayores retos de la Medicina en los próximos años.
-Encontrar un equilibrio entre los beneficios y los daños que causa, evitar en todo lo posible la actividad médica innecesaria y buscar el lado humano al tiempo que el desarrollo científico.

Miguel Jara

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Niñas muertas en India tras recibir la vacuna contra el VPH

Publicado por Miguel Jara el 28 de Abril de 2010

El Gobierno de la India, a través del Consejo Indio de Investigación Médica (ICMR), ha suspendido la vacunación contra el virus del papiloma tras haberse producido cuatro muertes y 120 casos de reacciones adversas relacionados con el preparado. Según narra ADN India estaba desarrollándose un estudio de dos años para examinar la utilidad de Gardasil, la vacuna contra el virus del papiloma humano del laboratorio de Merck, cuando se reportaron las citadas muertes y efectos adversos tras la vacunación. Las chicas víctimas del preparado vacunal se habían quejado de trastornos estomacales, epilepsia, dolores de cabeza y menarquía temprana. Esta noticia no sorprende a los padres y madres de numerosas jóvenes de todo el mundo que llevan varios años informando los efectos secundarios de estas vacunas.

gardasil

El Deccan Herald ofrece más detalles. Las cuatro muchachas fallecidas estaban sanas y procedían de una tribu del distrito de Khammam en la región de Andhra Pradesh. Murieron en el transcurso de un experimento clínico con esta vacuna realizado por Merck en cooperación con el gobierno de Andhra Pradesh y con la aprobación del Consejo Indio de Investigación Médica. Todas ellas eran residentes de albergues administrados por el gobierno para niños indígenas. Las organizaciones civiles que trabajan en la zona se han “alzado en armas” por el secretismo con el que estos ensayos clínicos se han llevado a cabo, la publicidad engañosa sobre la capacidad de protección contra el cáncer de cérvix que puede ofrecer la vacuna y el “encubrimiento” de los efectos adversos sufridos por un gran número de las niñas y posterior muerte de cuatro de ellas. La conclusión de estos activistas es muy clara:

“Está fuera de duda, es el peor de los casos de violación de los derechos humanos, jóvenes sanas que mueren por participar en un experimento respaldado por el Estado e impulsado por el ánimo de lucro de una compañía privada”.

El Director General del Consejo Indio de Investigación Médica, el Dr. Katoch, insiste en que las niñas murieron por causas ajenas a la vacuna y que suspendía los ensayos de la vacuna contra el cáncer de cuello uterino Gardasil como medida de precaución. La Organización No Gubernamental (ONG) internacional Programa para una Tecnología Apropiada en Salud (PATH) era la encargada de supervisar los ensayos y por ello sabemos que las niñas fallecidas tenían edades comprendidas entre los 10 y los 14 años y que se les administraron tres dosis en julio y octubre de 2009 y febrero de 2010.

El Gobierno de Andhra Pradesh ha negado que las muertes se hayan debido a la vacuna y las ha achacado al suicidio de los niñas. Se ha basado para ello en las autopsias realizadas a las niñas. Los padres de las chicas han insistido en que no había ninguna indicación de que sus hijas estaban teniendo problemas o que se suicidaran. El Dr. Rukmini Rao, que ha estado trabajando entre las tribus de Nalgonda y Khammam durante más de una década, confirmó que al menos 120 niñas experimentaron reacciones adversas tales como crisis epilépticas, dolor de estómago, dolores de cabeza y cambios de humor.

También ha habido informes de inicio temprano de la menstruación después de la vacunación, sangrado abundante y cólicos menstruales.

“Una de las niñas murió debido a las convulsiones, mientras que otra tenía un ataque epiléptico”, dijo Rukmini Rao.

Lo cierto es que Merck estaba probando su vacuna en niñas indígenas hijas de padres pobres y en su mayor parte analfabetos para los que es difícil entender un consentimiento informado para que experiementen con sus hijas. No se probaba en las escuelas de élite de las zonas urbanas. Es evidente que Merck trata de crear un mercado en la India.

Por su parte, el periódico The Hindu ofrece otros detalles como que el ICMR sólo era “facilitador técnico” del proyecto de vacuna contra el VPH. El proyecto de experimento fue firmado con PATH Internacional en febrero de 2007 a quien la Fundación Bill y Melinda Gates se lo había asignado para evaluar la viabilidad de introducir la vacuna contra el VPH en la India. Las empresas farmacéuticas Merck y GSK eran las encargadas de proporcionar la vacuna y el ICMR les ayudó en la preparación del protocolo y la elaboración de las directrices éticas.

Más info: El libro La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo (Península, 2009) está dedicado a cómo se fabrican campañas de marketing del miedo como la de la vacuna contra el virus del papiloma humano y de invención de enfermedades.

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El agua está contaminada por todo tipo de fármacos

Artículo escrito por la revista DSalud / Marzo 2010

Nuestros acuíferos están cada vez más contaminados por los fármacos que la sociedad consume de forma casi enfermiza -llegan a los ríos a través del alcantarillado- y como no los elimina ninguna depuradora los estamos ingiriendo a través del agua de los grifos y de los alimentos que se riegan con ella. De hecho cada vez más personas sufren trastornos de todo tipo y se está multiplicando el número de bacterias resistentes a los antibióticos. Ya se ha comprobado que es así en las aguas del Ebro y en dos afluentes del Llobregat pero está pasando en toda España. Es hora pues de preguntarse si no ha llegado el momento de decir basta al masivo e injustificado consumo de fármacos que no curan nada.

El agua de grifo empieza a ser peligrosa porque multitud de moléculas sintéticas y la información con que se carga el agua procedente de los millones de fármacos que tiramos a la basura y/o excretamos con las heces –tanto las personas como los animales- llegan de forma cada vez más masiva a los ríos –en nuestro caso a través del alcantarillado- y están ya produciendo trastornos en nuestros sistemas orgánicos. Se trata de un problema conocido pero nunca afrontado y de ahí la importancia del trabajo que ha empezado a hacer un equipo de investigadores del Departamento de Química Ambiental del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de Barcelona coordinado por Damiá Barceló cuyo fin es conocer la polución de los ríos españoles. Porque según los resultados iniciales están encontrando “de todo”. Y todo apunta a que la única solución –porque convencer a la población de que deje de tomar fármacos inútiles es una quimera mientras los médicos sigan recetándolos- parece pasar por una depuración del agua mucho más eficaz con métodos más sofisticados y modernos.

Antibióticos, analgésicos, antiinflamatorios, antipiréticos, antidepresivos, ansiolíticos, anticonceptivos, supuestos reguladores del colesterol y cientos de fármacos más igual de ineficaces van a parar a diario en cantidades desconocidas –pero sin duda enormes- a todos los ríos que reciben aguas residuales. Porque como el lector sabe nuestro organismo metaboliza parte de esas sustancias pero otra parte es excretada y por medio de las alcantarillas llega a los ríos. Y asimismo llegan a ellos cantidades equivalentes -y aún menos controladas- de los cada vez más innumerables fármacos con que hoy se envenena al ganado de consumo humano para acelerar su engorde o para prevenir –es un decir- enfermedades que pueden diezmarlos.

La concienciación social de este problema en España es muy escasa pero no ocurre así en otros países. En Gran Bretaña por ejemplo el problema se lo ha tomado muy en serio la Asociación del Suelo que ha hecho por eso numerosos llamamientos al gobierno de Gordon Brown –con escaso éxito, también hay que decirlo- para que ponga en marcha un plan que permita reducir el uso abusivo por los veterinarios de antibióticos en las granjas como ya se ha hecho en los hospitales y otros centros de salud. Asociación que recuerda que según datos oficiales del 2007 más del 53% de los antibióticos consumidos en Gran Bretaña se suministran a los animales en las granjas y clínicas veterinarias.

Luego si en España el problema no preocupa tanto es sencillamente porque apenas se informa de ello. De hecho pese a tratarse de una contaminación química de efectos imprevisibles sobre la salud y el medio ambiente las administraciones públicas no se la han tomado en serio. Al menos hasta ahora. Lo demuestra que de hecho aquí no existen límites de vertido o de concentraciones en las aguas y ninguna depuradora elimina hoy esas sustancias.

A pesar de que el equipo de investigadores mencionado ha efectuado ya los primeros estudios sobre el grado de polución fármaco-química -concretamente en las aguas de los ríos Anoia y Cardener (afluentes del Llobregat que abastecen de agua Barcelona) y en las del Ebro a lo largo de todo su recorrido- y los resultados confirman las peores previsiones. “La verdad es que cuando se busca -explica el prestigioso investigador catalán- se encuentra de todo. Nosotros hemos encontrado restos de más de 50 fármacos distintos”. Barceló añadiría que una investigación de ese mismo departamento elaborada por Mira Petrovic y otros investigadores que se publicó en la revista Toxicological Chemistry constató que –transcribimos textualmente del informe- “los estrógenos (usados en píldoras anticonceptivas y para el tratamiento de desórdenes hormonales tan frecuentes como la menopausia) y los antibióticos son los compuestos que probablemente susciten más preocupación en la actualidad: los primeros por su actividad como disruptores endocrinos ([la alteración del sistema endocrino puede inducir además cáncer y trastornos reproductivos) y los segundos por la posibilidad de que se desarrollen cepas bacterianas resistentes que hagan que estos compuestos dejen de ser efectivos para el fin para el que fueron diseñados”.

Añadiremos que el estudio de los afluentes del Llobregat constató la presencia de fármacos estrogénicos y de alquilfenoles (un componente de los detergentes), ambos conocidos alteradores del sistema endocrino.

Ambos grupos de compuestos -explica Damiá Barceló- fueron identificados como responsables de la estrogenicidad observada en los peces capturados en las áreas de estudio, algunos de los cuales presentaban además de un elevado nivel de vitelogenina plasmática -proteína utilizada como indicador de la exposición a compuestos estrogénicos- òrganos reproductores masculinos y femeninos simultáneamente”.

Sin comentarios. Porque obviamente esos fármacos no afectan sólo a la fauna acuática sino también a los ciudadanos que beben el agua potabilizada que procede del Llobregat, río del que el Anoia y el Cardener son afluentes.
Y si lo duda consulte la bibliografía internacional de los últimos años y comprobará que la relación entre la exposición continua a ciertos niveles de estrógenos ambientales -o xenoestrógenos- y la aparición de trastornos endocrinos está científicamente constatada. Puede desembocar en problemas como la no aparición de testículos (criptorquídea), la falta de cierre de la uretra (hipospadia), el desarrollo mamario en hombres (ginecomastia), la pérdida de calidad y cantidad de semen en los varones y, sobre todo, diversos tipos de cáncer: mama, vagina, hígado y testículos.

“No sabemos el efecto exacto de estos compuestos -explica Nicolás Olea, médico e investigador de la Universidad de Granada y uno de los mayores experto europeos en contaminación hormonal- pero sí sabemos que ocurre algo muy grave porque, entre otras cosas, está aumentando notablemente el número de casos de cáncer y hay una disminución alarmante del número de espermatozoides en los hombres”.

FÁRMACOS EN EL EBRO

Cabe añadir que el equipo de Damiá Barceló participa asimismo en el programa europeo de investigación conocido como Aquaterra puesto en marcha para valorar la contaminación farmacológica de cinco grandes ríos del continente: el Danubio, el Elba, el Ebro, el Meuse y el Brevilles. Obviamente ocupándose del Ebro para lo cual eligieron 18 puntos de muestreo en los que se toma agua que luego se analiza para constatar la posible presencia de antiinflamatorios, reguladores de colestrerol, drogas psiquiátricas, antiulcerosos, beta-bloqueantes y antibióticos.

Pues bien, en mayor o menor medida se encontraron los ocho antiinflamatorios que se buscaban si bien estando presente el ácido clofíbrico en los 18 puntos de muestreo y el ketroprofeno sólo en uno. Entre las presuntas sustancias reguladoras de lípidos y colesterol no se detectaron restos de Pravastatina pero sí de los otros tres buscados destacando el Gembibrozil que apareció en 15 puntos. Entre las drogas psiquiátricas la que más apareció fue el Carbamazepine -en todos los puntos del estudio- mientras el Paroxetine y el Fluoxetine no fueron detectados. Por lo que se refiere a los antiulcerosos sólo hubo que no se detectó -el Lansoprazole-, lo mismo que pasó entre los antihistamínicos: sólo dejaron de detectarse Loratadine y Famotidine; en cambio el Ranitidine apareció en 2 de las 18 muestras. Finalmente se detectaron 3 de los 4 beta-bloqueantes que se buscaron destacando el Atenolol que apareció en 11 de los 18 puntos en los que se tomaron muestras.

¿Y qué efectos tienen todos estos fármacos en el agua y en el ambiente? Pues la verdad es que se ignora de forma detallada porque no se ha hecho ningún estudio pero los expertos entienden que no pueden dejar de tenerlos y difícilmente serán buenos. Lo que sí se conoce bien son los efectos de la contaminación por antibióticos -también incluidos en el estudio del Ebro- y los cinco compuestos buscados -Azythromycina, Erythromycina, Sulfamethosazole, Trimethoprima y Ofloxacina- fueron detectados (el primero en 11 puntos y los demás en 3, 1, 5 y 1 respectivamente).

El Departamento de Microbiología del Hospital Ramón y Cajal madrileño calcula que en España van a parar al medio ambiente cada año ¡50 toneladas de antibióticos de uso humano y animal” “¡Y estamos hablando –advierten los expertos- de sustancias que actúan en milésimas de miligramo por centímetro cúbico!” A lo que hay que añadir que como se trata de sustancias que tardan muchos años en degradarse la contaminación del medio está aumentando año tras año.

¿Y que pasa con los antibióticos presentes en el agua o en los peces que nos comemos? Pues se sabe que, una vez liberadas, incluso pequeñas cantidades residuales de antibióticos excretados matan a la mayoría de los microorganismos con los que se encuentran. Y que los que resisten son luego mucho más difíciles de eliminar con tratamiento farmacológico. Es el caso de ciertas cepas de la Escherichia coli (o E.coli), del Acinetobacter, del Estafilococus aereus y de la salmonella, algunas de las cuales están mutando ya hacia formas inmunes a todos los medicamentos conocidos. Al igual que ocurre con la Pseudomona aeruginosa, patógeno típico de los hospitales que coloniza toda clase de líquidos (por increíble que parezca, hasta los líquidos desinfectantes).

Ejemplo inquietante del peligro al que nos exponemos es la omnipresente bacteria E. coli -que causa sobre todo infecciones urinarias entre los enfermos hospitalizados- y, cada vez más, fuera de los hospitales. “Estamos viendo -explica Jesús Rodríguez Baño, infectólogo del Hospital Macarena de Sevilla- que de cada 100 pacientes que nos llegan con infecciones urinarias graves por E.coli entre el 5 y el 10% son como consecuencia de una cepa multirresistente de esta bacteria cuando hace cinco años era del 0%. Y esto tiene su importancia porque tal vez uno de cada 1.000 pacientes, si no acertamos con el antimicrobiano eficaz, puede morir en apenas 48 horas debido a las muchas reacciones que provoca la infección”.  Resistencia bacteriana, no lo olvidemos, que se está produciendo por el abuso de antibióticos.

¿Y cuál es la “solución” que se nos está proponiendo para tratar a esas bacterias super-resistentes? Pues antibióticos cada vez más potentes y, a la vez, de mayores efectos secundarios. Algo absurdo porque a la larga sólo va a agravar el problema. “En general -denuncia Francisco Javier Hormigos, director médico de Unión de Mutuas- los antibióticos son cada vez más fuertes y con más efectos secundarios. Las penicilinas bien usadas son casi inocuas para el ser humano pero las gentamicinas, las vancomicinas y los macrólidos de última generación que se usan hoy desde el principio para tratar una infección tienen efectos secundarios considerables: tendinitis, insuficiencias renales y hepáticas, trastornos de la mucosa del tubo digestivo, infecciones serias de hongos…” En suma, la solución no está en crear antibióticos más potentes. Pasa por desterrar el abuso de los mismos, utilizar los más inocuos, buscar alternativas naturales para combatir las infecciones y, dada la situación alcanzada, instalar depuradoras realmente eficaces.

Rafael Carrasco



Antibióticos de uso ganadero
Durante décadas la avoparcina, la tilosina, la espiramicina, la virginia­micina, el carbadox y el dimetridazol se han empleado en la ganadería europea tanto como promotores del crecimiento -en sustitución del clembuterol y sustancias similares, hoy persegui­das- como para prevenir enfermedades entre los animales. Y aunque es necesaria receta veteri­naria para su uso en la práctica los comerciales de los laboratorios se los están vendiendo a los ganaderos sin la obligada inter­vención de farmacéuticos y veteri­narios. El negocio es el negocio. Entre los casos más conocidos se encuentra la avoparcina, un potenciador del crecimiento con efecto antibiótico que se ha usado masivamente en la cría de pollos y que está considerada un compuesto no tóxico que como se supone no deja residuos perjudiciales en la carne del animal no se analiza en los mataderos; al menos hasta ahora. Cuando sin embargo es cada vez mayor la evidencia de que incrementa las resistencias de una cepa bacteriana a varios antibióticos según demuestran estudios de la Universidad de Maastricht que han encontrado esas bacterias en 3 de cada 5 pavos “medicados” frente al 8% tan sólo de las aves que no tomaron la avoparcina. Un dato realmente contundente… menos para nuestras autoridades sanitarias.


Contaminación farmacológica
Puede afirmarse que todos los fármacos tienen efectos secundarios pero los que se encuentran de forma más habitual en los ríos son…
…los antibióticos liberados en el medio ambiente “entrenan” a todo tipo de bacterias y aunque la mayoría muere en contacto con pequeñas cantidades de penicilinas o vancomicinas las que consiguen resistir son luego mucho más difíciles de combatir si entran en el cuerpo a través del aire o de un alimento en mal estado. El problema de las bacterias multirresistentes a los antibióticos es uno de los más graves a los que se va a enfrentar la sociedad en los próximos años.
…los anticonceptivos y demás fármacos estrogénicos son conocidos disruptores endocrinos y como tales pueden alterar nuestro sistema endocrino con consecuencias imprevisibles. Estudios con animales relacionan el mal funcionamiento del vital sistema endocrino con diversos tipos de cáncer, malformaciones en la descendencia –tanto de hombres como de mujeres- y trastornos reproductivos. La principal hipótesis actual sobre el alarmante descenso del número de espermatozoides en los varones de los países occidentales -España incluida- es que se debe a la contaminación hormonal o estrogénica que provocan no sólo los fármacos excretados sino otros muchos compuestos químicos como los alquilfenoles de ciertos jabones, el bisfenol -plástico de uso común- y los hidrocarburos aromáticos policíclicos de la gasolina.
…los antidepresivos, analgésicos, reguladores del colesterol y compuestos psiquiátricos –entre otros muchos fármacos-, buena parte de los cuales tienen efectos aún no bien conocidos sobre la salud.
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